Le Chant du Cygne (topo)


EL OGRO LLORA. EL CISNE CANTA

“El Ogro llora. Pobre Ogro…lo han herido”. Esto fue lo que me vino a la cabeza cuando por primera vez me acerqué a la base de la cara norte del Eiger y vi de cerca algunas de las ventanas de su tren interior que asoman justo en el medio de la pared. Como una asquerosa cicatriz vi como esas ventanas, dispuestas en horizontal en perfecta simetría una al lado de otra, cicatrizaban la majestuosa cara norte del Eiger. ¿Por qué tuvimos que llegar tan lejos? Por si no fuera poco, luego vi la estación y la entrada de los trenes por su vertiente noroeste; como una inyección de veneno, los trenes iban entrando cada pocos minutos en las entrañas del Eiger. Al pobre Ogro le metieron un gusano mecanizado que cada día corroe sus intestinos más y más. Algún día enfermará, y entonces seremos castigados por ello.

Pero por suerte, en Suiza, el País de lo Prohibido, no todo son lágrimas. También hay sonrisas. Y es que como cuando de pequeño yo entraba en el parque acuático de Salou y sin pedirlo nos echaban una foto a toda la family para el recuerdo, nada más cruzar la frontera, mi amigo Felipe Tronco y yo fuimos obsequiados con una bonita foto de bienvenida. Eso sí, no tuvimos tiempo de decir “Lluíssssss”, íbamos a 50 en vez de a 30 kilómetros por hora.

Pero no pasa nada, ¿a quien le importa esto cuando tenemos ya cerca el destino de nuestro viaje? Teníamos 30 días por delante y ¡mucha sed de Wenden y Eiger! Sed que rápidamente fue saciada por las constantes lluvias que nos acecharon día tras día. De los 25 días que al final estuvimos por Suiza sólo 5 no llovió, repartidos en dos ventanas de buen tiempo de 3 y 2 días consecutivos. Por suerte, a la zona no le faltan sectores de deportiva a recaudo del agua, o sea que en general, poco de eso del multipitch y mucho de eso del sport climbing.

Pero vayamos a lo interesante. La primera ventana de buen tiempo la aprovechamos para gozar de las perfectas y hermosas paredes del Wenden. Dios mío, ¡eso sí es buena roca! Me quedé enamorado de la escalada de ese sitio…técnica, difícil, sin magnesio (ni clecas), de roca excelente, y con unos buenos cañonazos.  ¡Si fuera mujer le pedía la mano! Lancelot, Caminando y Sonnenkönig fueron las cortejadas.





Ya la segunda ventana de buen tiempo la aprovechamos para realizar nuestro sueño, repetir la vía “Le Chant du Cygne” en el imponente pilar noroeste del Eiger.


Este era el objetivo principal del viaje (y de hecho, el motivo de mi piada…perdón por todo el rollo anterior), y muy justo lo tuvimos para finalmente poder escalarla. Debido a las constantes lluvias y nevadas, la cara norte del Eiger estuvo todo el mes impracticable. Cargada de nieve en sus repisas, y chorreando de agua en sus placas. No sólo era necesario que cesaran las lluvias y nevadas, sino que además hacían falta días de Sol y viento para secar la pared.

Aparcados en Alpinglen. Tercera multa del viaje
Por suerte, y doy gracias por ello, cuatro días antes de tener que regresar ya para casa vinieron dos días que dejaron la vía en casi perfectas condiciones. Y aunque no las teníamos todas, pues no había previsión de lluvias pero sí de frío, tuvimos la suerte de recibir La Señal: aparcados en Grindelwald durante los días previos estudiando la evolución de la pared, al final nos vino una mujer mayor autóctona preguntándonos qué hacíamos ahí. Cuando le dijimos que estábamos esperando para poder escalar el Eiger, la mujer no dudó ni un segundo en decirnos “el Jueves es el día”. ¿Habría vivido ella de cerca toda la carrera alpinista del siglo pasado cuando por primera vez se intentaba escalar la cara norte del Eiger? Esa mujer tenía que saber más de la meteo del Eiger que el propio Picó de la meteo de la Pica d’Estats. Pocas dudas tuvimos…el Jueves lo intentamos…gloria o muerte.


A las 3 de la noche suena el despertador. Aparcados de estrangis en Alpinglen almorzamos (o mejor dicho, cenamos de nuevo) y nos ponemos en marcha. A las 4 salimos de la frago en dirección al pie de vía, que alcanzamos una hora y media más tarde. A las 6 de la mañana chapamos R0 y nos ponemos a escalar…nos quedan 15 horas de luz, empieza la contrarreloj.

¡Que nervios! La meadita de turno antes de empezar.
La idea es ir alternando largos. Falta ver quien empieza. Yo tengo muchas ganas de hacer el largo clave (L18) de primero, o sea que en vez de jugárnoslo a suertes como de costumbre, le pido a Tronquito a ver si me concede el privilegio, a lo que él accede sin problemas (¡Gracias Tronquito! Aunque luego ya en el largo un poco más y me arrepiento de mi decisión). Si no fallan los cálculos pues, le toca empezar a él.

Son las 6 de la mañana, y estamos en la norte del Eiger. Por muy buen tiempo que haga, ahí siempre hace frío. Y ese es el primer problemilla con el que Tronco se encuentra al empezar. Mucha térmica y mucho gore llevamos pero los dedos de las manos totalmente helados. No pasa nada…pronto entraremos en “calor”.


Los primeros 600 metros (14 largazos) de la vía transcurren por un espolón en donde la mayor dificultad técnica serán algunos pasos de 6b+. Aun así, hay que ir al loro…en general los largos son bastante expuestos, o lo que es lo mismo, prohibido caerse. De vez en cuando se oyen misiles y torpedos bastante cerca de nuestras cabezas. Hay que ir mirándolo bien para no salirse de la vía y encontrarse en marrones superiores. Y la roca, aunque en general es buena, tiene tramos realmente malos, en donde toca pedirle al Ogro que por favor no se desprenda de esos bloques gigantes justo cuando tú les pones la mano encima y tiras de ellos.

En L3 nos empleamos a fondo con eso del aquatic climbing pues el largo cruza unas enormes chorreras de agua. Por suerte, ahí donde está mojado, las presas de pies son buenas. Un mosquetón en una chapa delata que los últimos en intentarlo no tuvieron la misma suerte.

L3. Aquatic Climbing
En L5 tuvimos un problemilla. Nos salimos de la vía, y en teoría, empalmamos dos largos, pero sin encontrar la reunión intermedia. En resumen, un largo de 55 metros de cuerda, con dos parabolts nada más salir de la reunión, y luego, 40 metros imposibles de proteger. Un súper expo que salvó Tronquito con mucha calma y tranquilidad.

Ya más arriba, vuelven a caer dos misiles más. Esta vez pero, en vez de ser misiles rocosos son misiles humanos. Dos saltadores base pasando a la velocidad de la luz por nuestra izquierda. Sigamos, no hay tiempo de ver donde aterrizan.

L14 será ya el último largo antes de empezar el festival. Se trata de un largo de 6a expo buenísimo. Aunque al principio está bastante roto (debido a un antiguo desprendimiento), luego se transforma en un largazo de 55 metros verticales de canto y manija, con todo el patiaco debajo. ¡Buen ambiente para empezar con las cosas serias!

L14. Pronto empezaremos el festival
Y en L15 empieza lo bueno. Llegamos ahí sobre las 3 de la tarde. Aún nos quedan 6 horas de luz para los 7 largos restantes. Vamos bien, pero nada de entretenerse, cuesta sacarse el cohete, o mejor dicho, el reloj del culo sabiendo que aún queda todo lo “interesante” de la vía. El primer largo duro consta de dos diedros y una fisura. Se trata del largo más equipado, y aunque en la guía lo dan de 6c+, en nuestra nueva topo nos permitiremos el lujo de rebajarlo a 6c. No tiene ningún paso a destacar, se trata más bien de un largo técnico en donde una buena colocación de pies es clave para el encadene. Tronquito lo resuelve sin problemas.

L15. Hay esperanzas de rot punkt
L16. Empieza el bacalao. Ya nos advierte Albert (Ganxets) en su topo: 6c obligado (aprovecho aquí para darle mil gracias a Albert por toda la valiosa información que nos proporcionó, tanto para el tema del parking como para la aproximación, la topo y el descenso. ¡Gracias Albert!). Y así es, un largo brutal de 50 metros de 6c de placa con sólo 6 seguros y en dónde hay que ir al loro con el roce de las cuerdas. Aquí sólo un pequeño cambio en nuestra nueva topo: 6c obligadísimo. Prohibidísimo caerse. Éste me ha tocado resolverlo a mí: ¡el rot punkt sigue vivo!

L16. Obligado y espeluztacular
El L17, cotado de 6b+, nos parece más bien sólo un impás entre el 6c de L16 y el largo clave de la vía. Otra vez con toda la humildad del mundo, lo dejaremos en 6b, en donde la mayor dificultad del largo consistirá en vigilar no tirarle al compañero que está en la R alguno de los gigantescos bloques que parecen estar a punto de desprenderse…”Tronquito, por favor, no tires demasiado de ellos que me vienen directos encima brrrr”.
L17. Cuidadito con los bloques
Por fin estamos en L18, el largo clave de la vía. Como referencias, la topo de la guía que lo pone de 7a (¡me parto!) y la topo de Albert que lo pone de “7a que rondará el 7b”. Vamos a ver qué pasa. Salgo de la R17 con toda la motivación y las ganas del mundo para encadenar el largo. Además, se trata ya del último largo difícil que me tocará hacer a mí de primero: ¡voy a darlo todo! Gravísimo “error” del que me daré cuenta luego...El largo empieza muy vertical, por una fisura bastante física seguida de un pequeño flanqueo sin pies a derecha para alcanzar de nuevo una nueva fisura desequipada mucho más difícil que la anterior, pero con un reposo casi sin manos antes de afrontar la sección que se intuye más dura. Problema: ¡ya voy con los antebrazos hinchadísimos! “Venga David, descansa, relaja…me quedan no más de tres metros de fisura, y luego se intuye que el largo afloja ¿¡tendré el rot punkt cerca!?”. Falsas esperanzas. Nada más empezar la última sección de la fisura me quedo con un hombro a izquierdas, un monodedo invertido de derechas, y más hinchado que las coles de Bruselas. “Tronquito, píllame que voy”. Un parabolt a mis pies evita males mayores…fin del rot punkt...pero señores, el largo sólo acaba de empezar. Lo que yo intuía como ya el final del largo se transforma en una placa inhumana muy obligada en donde los seguros se encuentran a unos 6 o 7 metros el uno del otro, de aquí lo de “gravísimo error”. Lo he dado todo en la primera mitad del largo, y ahora mis antebrazos han quedado inutilizados. Dios mío la que me espera. Lo del rot punkt ya se me ha quitado de la cabeza, ahora voy en modalidad chapa punkt. Consigo llegar a la última, y veo la reunión muy por encima de mí. ”¡Vamos David, ya queda poco!”. Salgo de la chapa arqueando regletas a muerte...los antebrazos se me hinchan a la velocidad del sonido...estoy escalando ya en modo gárgola…pero veo una barandilla enorme debajo la reunión...¡si pillo eso estoy salvado! “¡¡Tronquitooo, muy al loroooo!!”. Un paso más, y otro, y otro, joder no hay pies, dinámico, y a la desesperada ¡consigo pillar el cazo!, pero problema, mis antebrazos han llegado al límite, ¡mierda, no me lo puedo creer, se me están abriendo las manos! En ese instante sólo puedo vocalizar: “¡¡Troncooo!! ¡¡aaaaaa!!”. A lo que en realidad quería decir: “¡¡Troncooo!! ¡¡Chupa cuerda que con la de metros que voy a volar no hace falta ni un centímetro de bucle para amortiguar la caídaaaaaa!!”. Gasto mis últimas fuerzas en empujarme un poco para atrás para no golpear ninguna repisilla y tener una caída limpia. Ya sólo queda “disfrutar” de un vuelito de unos 10 o 15 metros con un patio de 700 metros por debajo. ¡¡Inhumano de bueno!! Mientras caía tuve tiempo incluso de patalear con los pies para enderezar mi cuerpo y ganar en equilibrio, al más puro estilo psicobloc. Pero no hay tiempo para más, toca gusanear hasta la chapa, descansar lo justo (el tiempo aprieta) y empezar de nuevo la secuencia voladora. Esta vez pero, con la ventaja de ya haber “ensayado” los pasos. Consigo llegar mucho más rápido a la barandilla final, mis antebrazos siguen firmes esta vez. Mantel final y R18 chapada. Conclusión: no seré yo quien ponga grado a algo que no encadené, pero creo que ni hablar de 7a. Le daré la palabra a Albert, o sea, más cerca del 7b que del 7a. O como dijo Fabio Palma, el italiano que conocimos en el Wenden y autor de la dura vía Coelophysis, “¡7a/b dramatic!”.

L18. Aún no he llegado a lo "dramatic"
L18. Tronquito llegando a la R18
Son ya las 7 de la tarde. Vamos justos pero bien. Tronquito se da el último largo duro de la vía, un nuevo 6c que consiste básicamente de un paso a bloque bien asegurado con un parabolt, y luego aguantar la pililla hasta la reunión. Nos costó bastante encontrar la R19, y eso hizo que a dos largos del final la luz empezara a desvanecerse. Por suerte, los dos últimos largos ya son pan comido (6a y 6a+), y la mayor dificultad está en no perderse. En la penúltima reunión se intuye un posible escape a mano derecha pero habiendo llegado hasta ahí, ¿cómo no íbamos a finalizar la vía en su totalidad? A las 9 de la noche chapamos la R21. Con un frío del copón, con unas vistas magníficas de los glaciares a la luz de la luna llena, cansados y como no, terriblemente felices, ahí en ese instante y lugar, en dónde ya ningún tren perturbaba las entrañas del Ogro, por fin oímos al Cisne cantar, y a su fiel amigo sonreír.





15 comments:

  1. Enhorabuena, titanes!! Creo que solo vosotros, albert salvado-unai mendia, y Jordi tosas sois los alpinistas del estado que lo habéis logrado. Agus

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  2. Hola Agus,
    Muchísimas gracias!! Espero que te gustara la piada. A cuidarse!!

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  3. Chapoó! Molt bona activitat, i molt ben narrat!

    Kiku

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  4. Hola Kiku,
    moltes gràcies!! s'agraeix i molt!

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  5. Felicidades por la escalada en el Eiger. Muy bien escrito. Enhorabuena. Saludos

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  6. Hola Unai,
    muchas gracias! Suerte y ánimos para cuando vayas! Saludos

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  7. Felicitats fusss!!
    Salutacions!!

    Santi

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  8. Iepa Santi!! Merci nino! i a veure si tornem a coincidir aviat, encara que sigui en una altra fiestuqui! :-)
    Salut!!

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  9. Sou uns booooooooous!!
    Molt ben escalat i molt ben escrit.
    Felicitats!

    Ens veiem l'11, q alla segur q encadenes...jejeej

    Vincen

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  10. Uooo!! nene! et veig l'11!
    Punxa o muere...digo enkadena o muere...jiji

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  11. Neeeeen, això si que es tunyinada! Enhorabona bous!!!

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  12. Quin homenot! Merci!! i a veure si ens veiem aviat!! Cuida't!!

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  13. Felicidades por la escalada en el Eiger.

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  14. Fuss ets una bestiota!!! M'ha encantat llegir la piada!

    Salut i cames i braços tb!

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  15. Putos makinas yeahhh viote, ya iremos palli.

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